Del 12 al 14 de junio estuve en el Maratón de los Cuentos de Guadalajara. Días para contar, escuchar y encontrarnos alrededor de este oficio. En las fotografías quedan el patio, el público, las telas de colores y algunos momentos de mi participación.
Mi recorrido por su programación comenzó el día 5 en Fontanar y continuó el 12 en Manantiales. Me gusta que el Maratón se extienda a otros espacios y localidades, y que los cuentos lleguen también a quienes no se acercan al escenario principal. Gracias a todas las personas que trabajan para hacer posible este encuentro, tanto delante del público como detrás.
Unos días antes había estado contando en Paiporta. Allí todavía se veían las huellas de la dana: las marcas de hasta dónde había llegado el agua y los daños que había dejado. Impresionaba verlo en persona y hacerse una idea de la devastación que había supuesto. No quería recordar aquella visita sin dedicar unas palabras a quienes la sufrieron y seguían conviviendo con sus consecuencias.
El 19 de junio cerramos la segunda edición de Cuentos por teléfono con una sesión presencial en el Hospital Infantil Niño Jesús. Después de tantos encuentros a través de las llamadas, terminábamos esta etapa contando allí.
En aquel momento aún no sabíamos si el proyecto tendría continuidad. Ahora, al escribir estas líneas, ya puedo decir que seguirá un año más. Pero aquel día era un cierre, y quiero agradecer a las familias, al profesorado y a los equipos que nos ayudaron a llevar los cuentos hasta los niños, niñas y jóvenes que participaron.
Junio trajo también sesiones en la Biblioteca Dámaso Alonso, Portazgo y Carabanchel; encuentros con bebés y sus familias en Talamanca, la Biblioteca Gerardo Diego y Galapagar; y una sesión de cuentos adaptados para personas adultas en la Biblioteca Miguel Delibes.
Hubo cuentos en colegios y una yincana en Pinto, entre las actividades de las últimas semanas del curso.
Os dejo algunas imágenes de todo ello. Un mes que recuerdo por el Maratón, por lo que vi en Paiporta y por aquella despedida de Cuentos por teléfono que, finalmente, ha sido un hasta pronto.

Leave A Comment