¿Qué pasaría si un cuento antiguo sucediera hoy, en el lugar donde vivimos? Esta es la pregunta que propongo a los niños y las niñas en Un cuento para el siglo XXI, dentro del programa Madrid Lee en Comunidad: Érase otra vez.

Parto de Paloma blanca, un cuento de tradición oral recogido por Antonio Rodríguez Almodóvar en Cuentos al amor de la lumbre. Empiezo contándolo solo con la palabra, para que cada cual imagine los personajes, los lugares y lo que va sucediendo. Es una historia larga, con muchas peripecias, que requiere una escucha atenta para seguir el recorrido de sus protagonistas.

Después nos ponemos a conversar. ¿Qué les ocurriría si vivieran aquí? ¿Qué pruebas tendrían que superar? ¿Qué prohibiciones encontrarían y cómo se las arreglarían para sortearlas? Con ayuda de unas tarjetas, recuperamos los acontecimientos y vamos reconstruyendo el cuento entre todas y todos.

Para hacerlo necesitamos recordar, ordenar y relacionar lo que hemos escuchado. También expresar las ideas de forma que las demás personas puedan entenderlas, buscar las palabras que necesitamos, escuchar otras propuestas y tomar acuerdos. No basta con añadir ocurrencias: tenemos que encontrar cómo incorporarlas para que la nueva historia tenga sentido y conserve un vínculo con la original.

En las conversaciones aparecen cuestiones que dan mucho que hablar: el racismo, por ejemplo, o si se puede querer a alguien que te quita algo tuyo. También hay espacio para expresar sus propios miedos y recordar las advertencias que les hacen las personas adultas de su entorno. Todo ello puede encontrar un lugar en las decisiones de los personajes, en las pruebas o en las prohibiciones del cuento.

En la sesión de Patones, con Halloween tan cerca, surgieron elementos terroríficos. Pero también aparecieron otros muy cotidianos: para romper el encantamiento había que romper la pantalla de un móvil en siete pedazos, y una de las prohibiciones era no mirar las conversaciones de WhatsApp.

Me resulta muy interesante cómo relacionan esos elementos con la historia que acaban de escuchar. El móvil entra en la lógica del encantamiento y una advertencia actual se convierte en una prohibición de cuento maravilloso. Así, la historia va tomando forma con su imaginación y con lo que conocen, les preocupa o les despierta curiosidad.

Durante octubre, la propuesta me ha llevado a Aranjuez, Aldea del Fresno, Colmenar del Arroyo y Patones. El recorrido continúa por Soto del Real y Quijorna y, en noviembre, llegará a Tielmes, Valdilecha, Chapinería y Morata de Tajuña.

Un mismo cuento antiguo y diez lugares donde imaginar juntas qué podría sucederles hoy a sus protagonistas.